Del 27 al 30 de octubre estuvimos en Colonia, en Orgatec. Es la feria de referencia internacional en diseño de espacios de trabajo: cerca de 550 empresas expositoras de 39 países y más de 40.000 visitantes profesionales.
Fuimos a probar, preguntar y comparar en primera persona. Y volvimos con una idea bastante clara de hacia dónde se está moviendo el sector.
Por primera vez en su historia, la feria se organizó alrededor de un eje temático: "De los espacios a las relaciones".
Lo que vas a encontrar en esta nota:
El cambio de fondo: la oficina deja de medirse en metros y pasa a medirse en encuentros
La estética se domesticó — madera, textiles, formas redondeadas, color
La acústica dejó de ser un parche y entró en el proyecto desde el día uno
La tecnología se volvió invisible: sigue ahí, pero ya no es el argumento
El cambio de fondo: de diseñar salas a diseñar vínculos
Durante años, la conversación del sector giró alrededor del Smart Office: sensores, conectividad, gestión digital del espacio. Esta edición mostró otra cosa. La tecnología no desapareció, pero dejó de ser el argumento principal del diseño.
En su lugar apareció una pregunta más simple y más difícil: ¿qué hace que la gente quiera estar acá?
La oficina deja de ser una suma de puestos de trabajo y pasa a ser un lugar de encuentro. Eso se traducía en producto concreto: zonas sociales que ya no son un rincón sobrante sino parte del plano, puntos de encuentro informales equipados como tales, mobiliario pensado para conversaciones de quince minutos.
Dicho de otra forma: la oficina se mide cada vez menos en metros cuadrados y cada vez más en cómo se encuentra la gente.
La oficina se domesticó
Fue lo primero que se ve al entrar. Madera, textiles, alfombras, butacas, formas redondeadas, colores más cálidos y expresivos. La imagen de la oficina técnica y aséptica retrocedió bastante.
No es decoración. Es una apuesta por que el espacio de trabajo compita con la comodidad de la casa, que es contra quien compite de verdad desde 2020.

La acústica entró en el proyecto, no al final
Había cabinas acústicas dentro de los open space, paneles fonoabsorbentes integrados en el diseño, tejidos técnicos, elementos divisorios que cumplen doble función.
El cambio no es que existan estos productos —existen hace años—, sino cuándo se deciden. Dejaron de ser un parche posterior a la queja del equipo y pasaron a ser parte del proyecto desde el inicio.
La conversación ya no es "aislar el ruido" sino construir paisajes sonoros distintos según la actividad. Una zona de llamadas, una de concentración y una de conversación informal necesitan tratamientos diferentes, no el mismo panel repetido.

Modularidad y sistemas room-in-room
Mucho sistema configurable: particiones móviles, estructuras room-in-room, mobiliario multifuncional. La idea de fondo es que el espacio pueda transformarse rápido según la actividad — concentración, reunión, formación, descanso.
Esta es la tendencia con argumento económico más directo, sobre todo en oficinas alquiladas. Cada tabique construido es inversión que no te llevás cuando te mudás. Un sistema desmontable sí.
Y hay un segundo efecto menos obvio: cuando el espacio se puede reconfigurar, el error de diseño deja de ser definitivo. Se puede corregir con uso real en vez de adivinar en planta.

Ergonomía que se movió hacia el movimiento
La ergonomía clásica adaptaba el mobiliario al cuerpo. Lo que se vio en Colonia va un paso más allá: mesas regulables, puestos alternativos, sillas que se ajustan a quien las usa, mobiliario que invita a cambiar de postura a lo largo del día.
El objetivo ya no es la postura correcta, es que la jornada no transcurra entera en la misma posición.

La tecnología dejó de ser el protagonista
Sigue estando: conectividad, distribución de energía, iluminación inteligente, herramientas de gestión del espacio. Pero integrada, no exhibida.

Circularidad: de material reciclado a producto reparable
El discurso sostenible se movió del porcentaje de material reciclado hacia algo más exigente: durabilidad, reparabilidad y reutilización. Incluso los montajes de los propios stands estaban planteados para reducir residuo.
Cambia la pregunta que hay que hacerle al proveedor. Ya no es cuánto material reciclado tiene una pieza, sino qué pasa con ella dentro de cinco años.

Qué nos llevamos para los proyectos
Tres cosas concretas que ya estamos incorporando:
La acústica se decide al principio. En todos los proyectos donde hay open space, el tratamiento acústico entra en la fase de diseño.
Las zonas de encuentro informal se dimensionan, no se improvisan. Si la oficina existe para que la gente se encuentre, esas zonas necesitan tanto criterio de dimensionado como los puestos de trabajo.
La modularidad se evalúa según el horizonte del contrato. En alquileres cortos o plantas que van a cambiar, el sistema desmontable casi siempre gana. En sedes estables a largo plazo, el argumento pierde peso.
Y una observación transversal: nada de esto funciona sin entender primero cómo trabaja el equipo que va a ocupar el espacio. El catálogo viene después del diagnóstico, siempre.
¿Querés llevar alguna de estas ideas a tu oficina? Contanos tu proyecto y lo analizamos con vos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es Orgatec y cuándo se celebra? Orgatec es la feria internacional de referencia en diseño de espacios de trabajo y equipamiento para el sector contract. Se celebra cada dos años en Colonia, Alemania. La edición 2026 tuvo lugar del 27 al 30 de octubre y reunió a cerca de 550 empresas expositoras de 39 países y más de 40.000 visitantes profesionales.
¿Cuáles fueron las principales tendencias de diseño de oficinas en Orgatec 2026? La feria se organizó por primera vez alrededor de un eje temático, "De los espacios a las relaciones". Las tendencias dominantes fueron: la oficina entendida como espacio de encuentro más que como suma de puestos; la domesticación estética con madera, textiles y formas redondeadas; la acústica integrada desde la fase de diseño; la modularidad y los sistemas room-in-room; la ergonomía orientada al movimiento; la circularidad centrada en reparabilidad y reutilización; y la tecnología integrada de forma discreta.
¿Qué significa que la oficina pase de ser un espacio a ser una relación? Significa que el criterio de diseño deja de ser la cantidad de puestos de trabajo y pasa a ser la calidad de los encuentros que el espacio permite. En la práctica implica dimensionar las zonas sociales y de colaboración informal con el mismo rigor que se dimensionan los puestos operativos.
¿Por qué la acústica es tan importante en una oficina abierta? Porque el open space multiplica las interferencias sonoras y afecta directamente a la concentración. La tendencia actual no es solo aislar el ruido, sino diseñar paisajes sonoros diferenciados según la actividad: zonas de llamada, de concentración y de conversación requieren tratamientos distintos. Resolverlo en fase de obra cuesta considerablemente menos que corregirlo después.
¿Conviene apostar por mobiliario modular en una oficina alquilada? Generalmente sí. En un contrato de alquiler, cada elemento construido es una inversión que no se recupera al finalizar. Los sistemas desmontables y el mobiliario reconfigurable permiten adaptar el espacio sin obra y trasladarlo a una nueva ubicación.
